Wikipedia: Las lenguas flexivas o sintéticas son aquellas lenguas que se caracterizan por una tendencia a incluir mucha información en sufijos o prefijos mediante la flexión de algunas palabras. La flexión se emplea a menudo para diferenciar los casos que acepta la lengua.
Esto significa que, en Latín, a una determinada terminación de palabra corresponde un caso. Y los casos se emplean para diferenciar las categorías sintácticas de una oración. Es decir para expresar la información “La chica ama al marinero” en latín podríamos decir “Puella nautam amat”, donde nautam está en caso acusativo, que se emplea normalmente para definir el Objeto Directo. Donde en español usamos la preposición “a”, en latín usamos el acusativo: al marinero=nautam. En español el verbo es flexivo, empleamos diferentes sufijos para expresar el tiempo verbal. Cuando cambiamos los diferentes sufijos de un sustantivo o adjetivo hablamos de Declinación. Cuando lo hacemos con un verbo hablamos de Conjugación.
En latín hay cinco conjugaciones y cinco declinaciones. Pero tranquilos, que no las voy a explicar todas a la vez, no se trata de enloqueceros, sino de ayudaros. Iremos viendo las declinaciones y las conjugaciones de a poco.
La declinación latina tiene seis casos: nominativo, vocativo, acusativo, genitivo, dativo y ablativo. En realidad hay restos de otro caso, llamado locativo, que es un resto del antiguo Indoeuropeo, pero que se usa muy poco. Por ahora olvidaros de él, volveremos más adelante a este caso. Lo que voy a poner a continuación no es exacto, pero nos va a ayudar a empezar a entender los casos, vamos a buscar su utilidad. Diremos que el nominativo “sirve” para señalar los Sujetos y los Atributos, los vocativos para la interpelación a alguien (en Juan, trae esto, Juan sería un vocativo), los genitivos marcan el Complemento del Nombre, los acusativos el Objeto Directo, los dativos el Objeto Indirecto y los Ablativos el Complemento Circunstancial.
Repito que esto no es exactamente así, pero es útil empezar viendo los casos de este modo, pues nos ayudará a interpretar las oraciones, ya hablaremos más adelante, mucho más adelante, de gramática más compleja. Además para poder declinar una palabra necesitaremos saber que en Latín hay tres géneros: masculino, femenino y neutro y dos números: singular y plural. Los sustantivos sólo pueden tener un género, pero pueden tener dos números, los adjetivos tienen los tres géneros y los dos números. Esto lo vais a entender mucho mejor en el próximo post, cuando explique la primera declinación.
Este esquema es útil que lo tengáis en la cabeza:
Nominativo: Nombres, sustantivos, atributos, etc.
Vocativo: Interpelación
Genitivo: Complemento del Nombre
Acusativo: Objeto Directo
Dativo: Objeto indirecto
Ablativo: Complemento Circunstancial
Hasta aquí hoy, el próximo día empezamos a declinar!


2 comentarios:
me agrada este blog... se poco de latin y mas que nada se vocabulario por mu curiosidad a saber el origen de muchas palabras... me alegra que haya personas como tu.
hola soy patricio miranda y ayer 25 de mayo ecnontre tu pag que esta muy buena.
mi consulta y peticion es si me puedes enviar el link de tu primera exposicion del tema ya que no la puedo encontrar.
soy nuevo en estas paginas por lo que nose como irme a la primera publicacion
de ante mano muchas gracias
y la pagina es muy buena
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